1. Plantear el personaje por acciones

El protagonista debe plantearse desde acciones, esto quiere decir que desde el primer momento, lo que hace es lo que nos deben contar cómo es el personaje, incluso, antes de oirlos hablar.

Se trata de pensar qué es lo que lo caracteriza. Por ejemplo, si queremos mostrar un personaje que es muy ordenado, podemos mostrarlo cómo está organizando cuidadosamente la ropa en su closet. Se trata de graficar lo meticuloso, cuidadoso y estrictio que puede ser con un riguroso orden, incluso, puede ser un orden comprensible únicamente por él, pero con seguridad, nos deja clara que tipo de persona es.

2. Una situación familiar para el personaje

El personaje debe presentarse en una situación que le es familiar, en la que se siente cómodo, que maneja y que nos muestra su lado contradictorio.  Poder ver lo que lo caracteriza y las debilidades que tiene, es decir, la luz y la sombra de su personalidad, lo humaniza y lo hace fácilmente identificable para la audiencia.

Si continuamos con el ejemplo del personaje estricticto y ordenado que hemos puesto en un lugar familiar como su cuarto o su lugar de vivienda, podemos ver que se siente cómodo porque domina el espacio, porque es él quien pone la dinámica y las reglas con las cuales se está en ese lugar.

Esa caracterización, claramente nos está mostrando su lado débil, pero no de manera explícita sino implícita. Aunque no lo mostramos, sabemos que todo aquello que atente o se salga de su orden, le ocasionará un desebalance y nos dejará ver la otra cara de la moneda.

3. La situación debe tornarse incómoda

La situación que vive el protagonista, rápidamente, se debe tornar incómoda para él, esto dejará ver cuál es la necesidad de tranasformación que necesita. (Camino del héroe)

Para que el personaje evolucione y se de la conexión emocional con la audiencia,  es necesario ver que se enfrenta a un dilema que le permita una transformación. Esto se logra cuando giramos la situación en la que hemos puesto al protagonista de una posición cómoda y familiar, a una incómoda y adversa.

Para lograr ese efecto, el giro debe ser orgánico al personaje y a la situación en la que lo hemos planteado.

Siguiendo con el personaje que hemos propuesto, esto se podría ejemplificar así: este personaje estricto y ordenado tiene en su casa un espacio reservado para una mujer de quien está enamorado, ella está de visita unos días en la ciudad y después de un reencuentro virtual en las redes, él le ha ofrecido su casa para que se aloje y ella, aunque él no lo creía probable, aceptó la invitación.

El espacio organizado, pulcro y milimétricamente dispuesto, pronto se verá envuelto en el desparpajo y descuido de ella, que le presta muy poca atención al orden y la pulcritud con la que su anfotrión tiene el lugar. la situación cómoda en la que hemos presentado al personaje, pronto estará convertida en todo lo que él no quiere ni desea, es lo que siempre ha evitado, poniéndolo incómodo y llevando su poca paciencia al límite.

La situación se volverá contradictoria cuando nuestro protagonista enfrente su anhelo por conquistar a esa mujer, que es su objeto del deseo,  y tenga que revaluar todos sus esquemas personales de limpieza, orden y pulcritud. Está situación le generará ambivalencia y por ende, mostrará su lado más humano, primero intentnado suplir su necesidad de orden recogiendo lo que ella va dejando fuera de lugar y luego, perdiendo la paciencia y confrontándola. Aquí habremos configurado la transformación que el personaje necesita afrontar, pues su pensamiento psicorígido le ha quitado la oportunidad de disfrutar, incluaso ahora que está frente a la persona con la que ha anhelado tanto estar.

4. Un Catalizador equilibrado y a gusto con su realidad

 

El coprotagonista o catalizador de la historia debe ser balanceado, mucho más equlibrado con la vida y debe sentirse a gusto con con lo que la vida le presenta, es flexible y adaptativo.

Se requiere que quien se convierte en el dinamizador del protagonista para que transite en el camino del héroe, sea un personaje que en esencia sea equilibrado y lo sea, porque acepta su realidad sin complejos. No se trata de un personaje resignado o que no tiene sueños y metas por alcanzar, no; por el contrario, los tienen y también está luchando por ellos, pero no lo hace desde la tribuna del ego o desde el escenario de la necesidad de reconocimiento.

Siguiendo con el ejemplo, será ese espacio contradictorio al que se ve enfrentado el protagonista por el comportamiento desparpajado del catalizador, lo que lo lleva a descubrirse a confrontarse, para luego comenzar a disfrutar lo que antes no imaginó y lo hace, porque se libera de una pesada carga que se había autoimpuesto y de la que no era consciente.

El protagnista se redescubre, conoce una nueva faceta de sí mismo y se da la transformación.

5.Transformación con debilidades

Cuando el protagonista sufra la transformación, no es aconsejable que abandone o desaparezca su lado contradictorio. Tiene mayor peso dramático que haya cambiado por lo experimentado, pero que aún tenga debilidades refuerza todo el proceso de transformación y sin duda,  lo hace verosímil.

Para cerrar en el ejemplo que hemos puesto, que nuestro protagonista haya ganado flexibilidad y adptabilidad, no quiere decir que ahora abandone lo que lo caracterizó y que por enamorar a la mujer que desea, abandone su carácter estricto, meticuloso y ordenado. Posiblemente, lo veremos conviviendo con ella y disfrutando de una velada romántica en la que juntos preparen una deliciosa cena en la que el costo será una cocina pasada por un campo de batalla. Seguro esta momento mostrarará como la relación va creciendo y fotaleciendo, pero una vez termine ese momento, en lugar de verlo plácidamente dormido al lado de su amada, seguramente lo veremos esperando a que ella se duerma para escabullicirse a la cocina y frenéticamente, comenzar su rutina de orden.

Tener claridad de cómo usar estos cinco elementos cuando construimos el personaje, las acciones y la situaciones en las que se desenvuelven,  nos dará claridad de cómo se deben comportar y qué rasgos deben tener para que la historia tenga matices y sea verosímil